Las ayudas alcanzan a particulares, autónomos, pymes y micropymes, aunque el transporte pesado sigue sin un plan específico de renovación.
El Gobierno ha aprobado el marco del programa Auto+, dotado con 400 millones de euros para incentivar la compra de vehículos eléctricos y electrificados. Las ayudas estarán dirigidas a particulares, autónomos, pymes y micropymes y tendrán efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2026.
El programa incluye turismos, furgonetas y vehículos comerciales ligeros. Para acceder al 100% de la ayuda se tendrán en cuenta tres criterios: que el vehículo sea eléctrico o electrificado, que tenga un precio inferior a 35.000 euros y que haya sido fabricado en Europa. Cuando no se cumplan todos los requisitos, la cuantía podrá reducirse.
La tramitación será telemática y podrá realizarla directamente el beneficiario o un representante, como un concesionario o una empresa de leasing. La gestión corresponderá al Ministerio de Industria.
La principal crítica del sector es clara: el transporte pesado queda fuera. La patronal Anfac ha recordado que desde hace casi dos años no existen programas específicos para renovar flotas de camiones y autobuses y reclama nuevas líneas de apoyo para un sector estratégico para la economía.
Para autónomos y pequeñas empresas dedicadas al transporte ligero, el programa puede representar una oportunidad real de renovación. Para las empresas de transporte pesado, en cambio, sigue pendiente una cuestión esencial: cómo financiar la descarbonización de camiones y autobuses sin trasladar todo el coste al transportista.
El programa incluye turismos, furgonetas y vehículos comerciales ligeros. Para acceder al 100% de la ayuda se tendrán en cuenta tres criterios: que el vehículo sea eléctrico o electrificado, que tenga un precio inferior a 35.000 euros y que haya sido fabricado en Europa. Cuando no se cumplan todos los requisitos, la cuantía podrá reducirse.
La tramitación será telemática y podrá realizarla directamente el beneficiario o un representante, como un concesionario o una empresa de leasing. La gestión corresponderá al Ministerio de Industria.
La principal crítica del sector es clara: el transporte pesado queda fuera. La patronal Anfac ha recordado que desde hace casi dos años no existen programas específicos para renovar flotas de camiones y autobuses y reclama nuevas líneas de apoyo para un sector estratégico para la economía.
Para autónomos y pequeñas empresas dedicadas al transporte ligero, el programa puede representar una oportunidad real de renovación. Para las empresas de transporte pesado, en cambio, sigue pendiente una cuestión esencial: cómo financiar la descarbonización de camiones y autobuses sin trasladar todo el coste al transportista.


