El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Región de Murcia ha declarado procedente el despido disciplinario de un conductor profesional que se negó a realizar dos portes encargados por su empresa. La sentencia, recogida por la agencia Efe, confirma la decisión empresarial al considerar que el trabajador incurrió en una falta muy grave de desobediencia.
La Sala de lo Social del TSJ murciano ha desestimado el recurso presentado por el camionero contra su despido. Según el tribunal, los hechos se remontan a enero de 2023, cuando el conductor rechazó llevar a cabo dos viajes que le habían sido encomendados por sus superiores.
En su resolución, la Sala considera acreditado que el trabajador se negó en dos ocasiones a cumplir órdenes expresas y directas de sus jefes. Para el tribunal, esta conducta supuso “un quebranto de la disciplina, con perjuicio para la empresa”, lo que justifica el cese de la relación laboral.
La sentencia refuerza el criterio de que la negativa injustificada a realizar servicios asignados puede constituir una infracción muy grave en el ámbito laboral, especialmente cuando se trata de órdenes claras y reiteradas. En este caso, el TSJ entiende que concurren los elementos suficientes para avalar el despido disciplinario.
La resolución subraya la importancia del cumplimiento de las instrucciones empresariales dentro del marco laboral, al tiempo que pone de relieve las consecuencias que puede acarrear la desobediencia cuando afecta al normal funcionamiento de la empresa de transporte.
La Sala de lo Social del TSJ murciano ha desestimado el recurso presentado por el camionero contra su despido. Según el tribunal, los hechos se remontan a enero de 2023, cuando el conductor rechazó llevar a cabo dos viajes que le habían sido encomendados por sus superiores.
En su resolución, la Sala considera acreditado que el trabajador se negó en dos ocasiones a cumplir órdenes expresas y directas de sus jefes. Para el tribunal, esta conducta supuso “un quebranto de la disciplina, con perjuicio para la empresa”, lo que justifica el cese de la relación laboral.
La sentencia refuerza el criterio de que la negativa injustificada a realizar servicios asignados puede constituir una infracción muy grave en el ámbito laboral, especialmente cuando se trata de órdenes claras y reiteradas. En este caso, el TSJ entiende que concurren los elementos suficientes para avalar el despido disciplinario.
La resolución subraya la importancia del cumplimiento de las instrucciones empresariales dentro del marco laboral, al tiempo que pone de relieve las consecuencias que puede acarrear la desobediencia cuando afecta al normal funcionamiento de la empresa de transporte.


